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LA EBG CUMPLE 20 AÑOS DE TRABAJO
El amor y la fe como escuela de vida

 

La Escuela Bíblica Graduada, mejor conocida como EBG, celebra este año 20 años de trayectoria, dedicados a promover la educación integral del niño.

La EBG es un órgano educativo de la asociación civil Cruzada de Amor y Fe, dirigida a niños y adolescentes. Durante todo el periodo escolar 2016, más de 200 alumnos, entre 5 y 12 años de edad, pertenecientes a las parroquias de Catia la Mar, Urimare, La Guaira, Macuto, Caraballeda y Naiguatá, del estado Vargas, Venezuela, asisten a clases sabatinas para recibir una formación sobre los principios y valores fundamentados en la fe cristiana.

A su corta edad, los estudiantes experimentan una forma diferente de ver la vida, entienden que Dios es amor y reciben una enseñanza para ser ciudadanos triunfadores y ejemplos de fe.

Este año 2016, la institución conmemoró su vigésima promoción de estudiantes. Marisol Peña, coordinadora del sector este del estado, destaca que la Escuela Bíblica Graduada, en convenio con la fundación “1000 y Un Motivos para Sonreír”, cree en el reconocimiento, la motivación y el entusiasmo que se genera en el niño al lograr una meta. “Como maestros consideramos que esta enseñanza prepara al niño para que asimile fácilmente que cumplir un propósito, alcanzar una meta y terminar lo que ha iniciado le convierte en un ciudadano responsable y excelente. Además, enseñamos que nuestra fe no está para nada reñida con nuestros sueños”.

¿Cuál es el propósito de estos talleres?

El propósito fundamental de la fundación “1000 y Un Motivos para Sonreír” y la EBG es una atención completa que permita un desarrollo integral del niño, niña y adolescente. Muchos de los temas que planteamos en los talleres nacen, precisamente, de las inquietudes que manifiestan los niños a los docentes. Ellos se reúnen con nosotros, como equipo de orientación, y sencillamente desarrollamos el programa que se va a trabajar con cada uno de los grupos de las diferentes escuelas que abarca el estado Vargas.

¿Por qué un taller para hablar de cómo vencer el miedo?

Entendemos que el miedo es un sentimiento adicional, una conducta aprendida. El ser humano no nace con ese sentimiento, lo va adquiriendo en lo que es su proceso de socialización. En este sentido, hemos observado ambivalencias en los comportamientos de muchos niños: inseguridad, timidez, problemas de autoestima y agresividad, que propicia situaciones de maltrato, tanto físico, como verbal hacia sus compañeros. De allí la necesidad de trabajar este tema con ellos para que puedan conocer su origen, de dónde provienen los factores que generan ese sentimiento y, en el caso de los que están en etapa escolar, las estrategias sobre cómo lo pueden manejar.

En pro del desarrollo integral
-¿Cuál es el beneficio de estos talleres y si se ha determinado que a tan corta edad pueden entenderlo y superarlo?

Los talleres son importantes, pero también la salud y la alimentación. Recordemos que partimos de una concepción del ser humano como un ser biopsicosocial, así que tenemos que cuidar todos los aspectos de su desarrollo integral. En este caso, cuando dictamos talleres lo que tratamos básicamente es darle al niño herramientas o estrategias para que pueda manejarse en situaciones de conflicto y no se vea tan afectado por la situación familiar, la escuela o por la relación con sus padres.

-¿Qué otros problemas afectan directamente la educación del niño y, por ende, el desarrollo de su familia dentro de la comunidad?

En estos momentos tenemos muchos niños en el servicio de orientación, que están presentando angustia, ansiedad, depresión y bajo rendimiento académico. La mayoría lo que refieren son problemas en la comunicación paterno-filial. Padres que están constantemente discutiendo, con dificultades en lo que es el trato para llegar acuerdos en los estilos educativos. Padres que ni siquiera tienen tiempo de sentarse con sus hijos a hacer las tareas. Muchos de ellos no llegan a la edad de 12 años y tienen a su cargo, o bajo su responsabilidad, a sus hermanos menores y, en el peor de los casos, son cuidados por tíos o abuelos y realmente ven a sus padres ya muy de noche.

La labor de la EBG se extiende a niños de diferentes comunidades de los estados Vargas, Miranda y Nueva Esparta, a través de la planificación de actividades, conjuntamente con la fundación “1000 y un Motivos para Sonreír”, organismo que persigue la salud integral del ciudadano venezolano.

¿Por qué un taller para hablar de cómo vencer el miedo?